martes, 21 de septiembre de 2010

Frases que delatan



    “La foto es lo más importante”. “Hay que llegar a un acuerdo como sea”. “Las palabras están al servicio de la política”. Tres frases. Sintetizan una presidencia. No porque estén grabadas en la memoria de los españoles (las hay incluso mejores; recuerden: “La tierra no es de nadie, salvo del viento”, “Una persona cuando está formándose está trabajando para su país”, “Bajar impuestos es de izquierdas”), sino porque definen una manera de hacer política. Cuando la imagen es todo un programa de gobierno, la foto es imprescindible. Cuando el “como sea” es criterio para el acuerdo, todo vale, sin importar las consecuencias. Y si algo falla, ahí está el prestidigitador de la palabra para iluminarnos: “La verdad es la formación de una opinión mayoritaria”. Entonces lo negro es blanco (“La crisis es un falacia, puro catastrofismo”) y dos más dos no son cuatro (“El cambio climático ha provocado ya más víctimas que el terrorismo internacional”). Puede negar la crisis con Marruecos (“malentendidos”) como negó la económica (“España está en la Champions League de la economía mundial”) y ahora niega que haya traicionado principio alguno por ejecutar el drástico recorte al bienestar social (“¡Mientras haya una mayoría socialista en España, eso no va a pasar!”). Y sin sonrojo alguno, plantarse después ante la elite de Wall Street (esos avaros especuladores que desencadenaron la crisis) para ganarse su confianza. Él, que sentenció: “Los valores de la derecha cotizan en la Bolsa; los de la izquierda, en el corazón".

No hay comentarios: