lunes, 19 de septiembre de 2011

Ayn Rand y los impuestos



Ayn Rand explica por qué todo impuesto es un robo

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Si cobrar impuestos en favor de la sanidad pública, las carreteras públicas, las escuelas públicas, la igualdad social, la policía y los bomberos disponibles para todos (y no sólo para el que cobre más dinero) es un robo, debe de ser el robo más legítimo y admirable del mundo.

Ayn Rand hablaba de justicia basada en tres derechos negativos. Para proteger esos derechos, está el gobierno. Vale, pero al gobierno, a la policía, a los jueces, ¿quién les paga? No me jodas, ¿también son privados? Se supone que la justicia es para TODOS.

Si en una ciudad se vota democráticamente que TODOS tienen que pagar para que haya un cuerpo de bomberos y así TODOS dispongan de él, nadie que viva en esa ciudad tiene derecho a escaquearse. Y eso no es esclavitud ni opresión, es COMPROMISO SOCIAL. Y el que no quiera, puede irse libremente a otra ciudad o a otro país. Un esclavo NO tiene esa opción.

LUL dijo...

Un ROBO es un ROBO, desde cualquier punto de vista!

Anónimo dijo...

Lo que pone en el primer comentario es inválido por tres razones.

Primero, el Estado y el Gobierno no son dueños de nada, y menos en una democracia, porque entonces no podríamos cambiarlos.

Segundo, los Estados y los Gobiernos no producen dinero, los produce el trabajo de la gente, razón por la cual el Gobierno no tiene derecho a quitarle nada a la gente.

Y tercero, el problema de la democracia es que es un razonamiento ficticio en este caso: la idea de que la mayoría, por ser mayoría, es dueña de la minoría.
Pero la propiedad de la gente es el fruto de su trabajo: en ello empiezan todas las propiedades y absolutamente todo lo que hace funcionar el mundo. En ese primer paso, que es anterior a todo impuesto y a todo estado, nadie tiene el derecho a quitarle a nadie el fruto de su trabajo por la fuerza. En la calle, cuando alguien le quita a otro lo que es suyo, le llamamos ladrón, y creemos que eso va por cualquiera. No obstante, nos creemos que al juntarnos muchos y votar, nos creemos capaces de darle a un gobierno, unas leyes y una políca un derecho moral que ninguno de nosotros tiene.