miércoles, 1 de diciembre de 2010

Queremos saber

   Un político cortoplacista que supedita el interés general al cálculo electoral. ¿Lo reconocen? No hace falta infiltrar un espía sabueso en nuestro país para descubrir la verdadera naturaleza de Zapatero. Siete años de mandato son suficientes para que no sólo los españoles, sino cualquier ciudadano del mundo medianamente informado, sepan cómo se las gasta este prototipo de dirigente sin sentido de estado. ¿De verdad cree alguien que revelaciones como ésta de Wikileaks son “un instrumento sin precedentes en la historia” que pone “al descubierto los secretos, las maniobras, el espionaje, las obsesiones, los miedos, el estilo y los métodos de la diplomacia de EE.UU.”? Escándalo ficticio en el que se solaza la obsesión antiamericana. Revelador hubiera sido el contenido del telefonazo a Moncloa que Obama realizó aquél día de mayo, tras el que Zapatero abdicó de sus principios sociales y económicos. ¿Obama persuadió o amenazó? Conocerlo sí sería noticiable, y no que el embajador norteamericano informe a su gobierno de que Zapatero es un dirigente que utiliza la política exterior para ganar votos. Eso lo sabe cualquiera que viera cómo sentó ante el paso de la bandera de EE.UU. para seducir a la izquierda antiamericana y cómo ha cortejado a Chávez y los Castro para mantener viva su vieja ilusión revolucionaria. Revelador sería conocer qué están haciendo las asustadas cancillerías de Europa y EE.UU. para evitar que la obcecación irresponsable del líder de la novena economía del planeta termine por hundir a todos. He ahí un auténtico reto para la sagacidad de Wikileaks.

1 comentario:

La vida en azul dijo...

a este paso más que obcecación, será obsesión y cerrazón para dejarnos más abajo, a pesar de hacaer guiños a los cambios, como casi siempre, tarde.