Certero Tony Blair: la izquierda está en crisis porque no reconoce los motivos de su derrota. Y no hay más ciego que el que no quiere ver. Tomás Gómez, por ejemplo, con el anzuelo que lanza a UPyD para salvar algunos ayuntamientos madrileños: “Tiene que decidir entre el PP o apoyar gobiernos de progreso”. Seis diputados menos, 220.000 votos perdidos, el peor resultado de la historia en Madrid y la cantinela no se les cae de la boca. Mira que son masoquistas son estos madrileños rechazando el progreso socialista cada vez que les llaman a las urnas desde hace 20 años. Cuánto tonto de los cojones ignorante de lo que le conviene.
Rubalcaba no utiliza a las palabras gruesas de Pedro Castro, pero exhibe la misma arrogancia socialista de siempre, ésa que desconfía de la capacidad de cada uno para decidir libremente sobre su vida. “Creo saber qué necesita España”, revela nada más hacerse con el control del partido y del Gobierno. Y se lo suelta a los españoles una semana después de éstos hayan decidido infligir a los socialistas su peor derrota en treinta años. Aquí llega él para sacarles de su error. Porque sólo un español profundamente equivocado no vota al PSOE, claro. Es el socialismo altivo: además de ciego, sordo. De ahí su desconcierto. Creyó que la crisis originada por el capitalismo salvaje le supondría una ventaja electoral y resulta que sucede todo lo contrario. “La izquierda no entiende –explica Blair- que la mayoría de la gente paga impuestos. Y cuando ve que los gobiernos se endeudan, enseguida comprenden que tarde o temprano pagarán por ello”. Pero el PSOE está enzarzado en una pelea por el control del partido y lo que conviene a los españoles, lo hemos visto esta semana, les importa menos que un pepino.
LA RAZÓN, 3/06/2011
No hay comentarios:
Publicar un comentario